Un procedimiento de arbitraje tiene como objeto el acuerdo extrajudicial de dos o varias partes que se hallen en conflicto. La mayoría de veces en estos conflictos se trata de incumplimiento o de mal cumplimiento de obligaciones contractuales - ya sea que una reparación se ha efectuado mal o demasiado cara o bien que un yate usado recién comprado no se halla tan libre de defectos como prometía el contrato. El procedimiento de arbitraje funciona esencialmente más rápido y es esencialmente más barato que un proceso judicial. Realizado por un perito experimentado
garantiza una solución cualitativamente de alto valor y satisfactoria para las partes interesadas.
La vía para ello comprende los siguientes pasos:
1. Presentación de todos los documentos relevantes al árbitro (perito que actúa de árbitro)
La decisión del tribunal de arbitraje es vinculante y excluye la ulterior vía judicial.
2. Inspección del objeto de litigio por el árbitro
3. Señalamiento de cita con ambas partes (conjuntamente o por separado)
4. Emisión de un dictamen con el fallo del árbitro.
Volver a la lista de prestaciones de servicios